miércoles, 20 de julio de 2011

Injusticias.

El colaborador de ASO que murió anteayer en el Tour era el tio de Jerome Pineau, ciclista del Quickstep. Llevaba 27 años seguidos trabajando en el Tour. La organización no decretó ni un simple minuto de silencio. Esta es la calaña que gobierna este deporte.



Y seguimos con injusticias:

Frank Schleck se une a su hermano Andy en la lucha contra los ataques en bajada -tras otro demarraje hoy de Contador y Samuel- y dice que atacar en bajada no es Fair Play. Cómprate una bici estática y da pedales viendo la novela, que seguro que nadie te ataca, Frank.



Total, que las gemelas Olsen contra Pili y Mili.

Los hermanos Schleck cada día son más siameses y no se mueven uno sin el otro, y ahora también hacen declaraciones a la par. Y en la vertiente castiza, Samuel y Alberto se hablan en carrera, se entienden con las miradas, se acompañan por el camino, se esperan cuando uno se retrasa y en la meta se dan la manita. Todo muy romántico. Me recuerdan un poco a los pretendientes de Mujeres, Hombres y Viceversa cuando ven que la tronista no está muy por la labor de quererles y deciden irse juntos. A estos dos se les escapa el Tour, y dan el espectáculo a la par para justificarse más que para escalar puestos en la general, parece.



No obstante, como lo que Contador y Sánchez es lo único mínimamente señalable de la grupeta de favoritos en todo el Tour, merece respeto, guiño y aplauso.



Por otro lado, la etapa la ha ganado Boasson Hagen. Corredores noruegos en el tour: dos. Etapas ganadas por noruegos este año: cuatro. Brutal paliza porcentual la que nos han metido a españoles, franceses e italianos, si además tenemos en cuenta que otras cuatro victorias son para la isla de Mann, con Cavendish.

Y muy muy señalable el etapón de Andrey Amador, que ha pasado de ser farolillo rojo, lesionado desde la primer etapa y sufriendo como un jabato para bordear el fuera de control cada día, a estar en la escapada y durante muchos kilómetros tener posibilidades de ganar. Hasta que claro, Boasson Hagen tiró de raza y rabia y se plantó él solito en meta. Increible el Tour del Sky, que a pesar de haberse quedado sin Wiggins a las primeras de cambio no sólo están librando con las dos etapas de EBH sino también con el maillot blanco de Rigoberto Urán, un colombiano afincado en Navarra que no cabía en sí de gozo al bajarse del podium hoy, cada vez más cerca de París.



Mañana dicen que se juega el Tour, todo lo pasado hasta ahora no cuenta. Yo ya paso de jugar a la espectativa de ver quién lo da todo, prefiero jugar a ver quién nos defrauda más.

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