lunes, 4 de julio de 2011

Tour de Francia 2011. Tercera etapa.

Cuántas veces hemos escuchado a un ciclista decir "me quedo hasta en los puentes". Pues esa es prácticamente la única anécdota de hoy, que se haya declarado al puente de Saint Nazaire puerto de cuarta categoría y algunos como Karpets o Rui Costa no estuvieran preparados para tal tachuela y se dejaran caer. Mucho más comprensible que Intxausti y Amador hicieran lo propio, pues ambos siguen con sus molestias. Amador mucho más recuperado, aunque ayer se acostó aún con el tobillo hinchado y amoratado e Intxausti aguantando toda la etapa y volviendo a coger ritmo a los pocos minutos de pasar el puente, aunque tuvo que coger esta vez la bolsa de comida en el coche para evitar el tirón.




La etapa, por lo demás, tranquila. Totalmente llana y con una fuga de silbato en la que estuvieron presentes dos españoles, Iván Gutiérrez (Movistar) y Rubén Pérez (Euskaltel), los franceses Maxime Bouet (AG2R) y Mickael Delage (FDJ) y el holandés Nicki Tepstra (Quick Step). Pero, como siempre, los equipos de los sprinters sacaron el trabajo duro a relucir y dieron caza a la mayor parte del grupo a 21 km del final, y al que fuera Campeón de España y al francés Delage cuando sólo faltaban 9.

El sprint tuvo como protagonistas al maillot amarillo Thor Hushovd, que como era de esperar preparó la llegada para el norteamericano Farrar en pleno 4 de julio. El sprinter del Garmin entró en meta por delante de un Romain Feillú que hizo una impresionante remontada y del español del Movistar Jose Joaquín Rojas que se ha enfundado el Maillot verde de la regularidad, un maillot que no sólo podrá defender en meta sino también en los sprints intermedios, gran novedad de esta edición.



Para el recuerdo, la entrada de Farrar dedicándole la victoria a su gran amigo Wouter Weitland, con quien entrenaba diariamente. Farrar ya había abandonado el Giro tras la muerte de Weytland y había participado en el homenaje que el Leopard-Trek ofreció al belga la etapa después de su muerte.



Mañana los corredores se enfrentan al Muro de Bretaña, donde habrá lucha no sólo por la etapa -aquí sí que puede triunfar una escapada, es el momento de mover bien las fichas para conseguir la primer victoria española del giro- sino también en la general. Hay rampas duras en las que se pueden arañar segundos, gran momento para Contador y Sánchez de volver a acercarse a los puestos que encabezan la clasificación.

A falta de Rujano, en la cuarta etapa del Tour es el mejor momento para hacer amigos. Contador salvó el Giro gracias a la colaboración del venezolano y un quid pro quo que mantendrían hasta el final de la carrera. Contador va a tener que buscar aliados fuera de su equipo, y Gilbert con la explosión y el estado de forma que está demostrando puede ser el que mejor le guíe. Samuel Sánchez tiene que aprovecharse de la posible unión del belga y el pinteño para arañar también segundos. Si los tres se conjuraran, los descensos del asturiano, la destreza escalando de Alberto y la fuerza de Gilbert podrían tirar un minuto la ventaja que tienen Schleck y Evans sobre ellos. La etapa para Gilbert, el Tour otra vez en juego. El espectáculo saldría ganando.

Nuestra apuesta por la etapa dependerá de la escapada, pero si se llega en pelotón, Gilbert volverá a recoger el ramo de flores en el podium.

La clasificación queda en mismos tiempos y puestos que ayer.

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