... de infarto de mala hostia.
Plateau de Beille. Allá donde ganara Contador su primera etapa de esta carrera. Contador atacó sin miramientos una y otra vez hasta que dejó a todo el mundo sentado. Iba de blanco, el pinteño, y de amarillo el holandés. Subian a un ritmo de culebra, sólo resistían los mejores. Al final se quedaron los dos solos, mano a mano, y el líder lanzó un ataque a 300 metros que fue insuficiente, porque Contador cambió desarrollo y le barrió. Después Rassmusen se convirtió en un repudiado por su positivo y no volvimos a saber de él. Alberto Contador ganó el Tour ese año.
Nada que ver con la vergüenza de etapa que hemos sufrido en este 2011. Lo único destacable, la fortaleza de Samuel Sánchez, el único que parece que ha venido aquí a correr un Tour con ambición y no a pasearse por Francia, y la de Vannendert que se vengó del asturiano en meta y ganó por fin su etapa.
Los favoritos: desaparecidos. El grupo guiado todo el dia por Europcar, a un ritmo ridículo, sin ataques, sin cambios de ritmo, sin colaboraciones. Ni Saxo-Bank ni Leopard colaboran en ningún momento para demostrar que quieren ganar esta carrera. Los Schleck rodean a Contador para que no ataque -aunque pudiera atacar, tampoco creo que lo hiciera- y todo el mundo se escuda en Los Alpes.
Voeckler sigue de líder un día más. Aunque bien está de lider por la dejadez de los demás que por sus extraordinarias cualidades encima de la bicicleta. Basso, Evans y Cunego siguen haciendo su carrera de chupar ruedas y de vez en cuando mirar si se puede atacar. Contador resiste, como titulan los periódicos nacionales hoy, pero no brilla. Quizá estemos muy malacostumbrados.
Para la comparación: el video de este año.
Un poco la lamentable la actitud de algunos... pero viendo a Samuel...creo que va a pescar algo gordo, o tal vez gordisimo!!
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